Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
Refugio Blogless

Lunes, 29 de noviembre de 2004

Un obrero de la tinta y el papel

Llegaron al lugar y no lograron ver nada extraño, al contrario, los extraños eran ellos.
La gente se asomaba a las ventanas. No era común, en esa zona, ver a alguien bien vestido.
El más alto, el de traje, comenzó a pensar que sería otro fracaso.
- ¿Querés que saque algo, Rubén? preguntó el gordito.

Llegaron al lugar y no lograron ver nada extraño, al contrario, los extraños eran ellos.

La gente se asomaba a las ventanas. No era común, en esa zona, ver a alguien bien vestido.

El más alto, el de traje, comenzó a pensar que sería otro fracaso.

- ¿Querés que saque algo, Rubén? preguntó el gordito.

El otro no contestaba, pensaba en las burlas que recibiría cuando lo vieran llegar con las manos vacías.

- No se, algún frente. Volvió a la carga sacando la cámara del bolso.

El más alto seguía con la mirada perdida. No podía entender que había pasado.

El jefe de policiales había renunciado poco tiempo atras, se decía que el primero que volviera a la redacción con una buena historia ocuparía el puesto vacante.

- ¿y, qué hacemos? dijo guardando la cámara

No podía sacarse esa frase de la cabeza: Jefe de policiales.

Se imaginaba su tarjeta personal, como Silvani, el de política, que tiene tarjeta y Nuñez también (es una debilidad que comparte con muchos de sus compañeros de trabajo, le gusta ver su nombre impreso y cuánto mejor si la tipografía es una inglesa excesivamente ornamentada). Una oficina para él solo, además del canje de ropa y peluquería que les dan a los jefes. Hasta le podrían conseguir algún hotel para irse a la costa en febrero.

Jefe de policiales, soñaba.

En eso estaba, en lo que se le escapaba de las manos, porque sabía que el otro tenía algo. El otro salió a cubrir el robo a un jubilado, una nota de mierda, se alegró Rubén. Pero resultó que el viejo en los ochentas había presidido el colegio de arquitectos. Ahora el puto de Fernández se va a anotar un poroto, pensó.

Pero no se podía pensar con ese ruido.

-¿Qué pasa? le preguntó al gordito.

Vio a uno que pasaba corriendo. Despues otro. Se escuchó el alarido enfermizo de una sirena.

-No se, van para allá.

Fue en ese momento cuando reaccionó. Cuando recordó que la numeración de las calles en esa zona cambió hace menos de tres meses, que la frecuencia de la policía que interceptan en el diario no puede venderle pescado podrido (le encanta decir pescado podrido).

Corrió como nunca, gritándole al fotógrafo que se apure, eligiendo mentalmente su nuevo traje. Disfrutó la cara que pondrían las vendedoras cuando les entregue la tarjeta, cuando vieran que ahora él era una persona importante, sintió que tenía al menos una noche de amor asegurada.

Mientras corría como un desaforado sacaba la libreta y le echaba mano a su grabador.

Desde lejos vio el colectivo naranja volcado en la vereda y un retorcido Ford Falcon que había quedado del tamaño de un fitito. Aceleró aún más el paso.

Llegó al lugar del accidente y escuchó a uno de los policías hablar de un menor muerto y seis heridos.

Le gritó al gordito que le saque al muerto, y se preparó para entrevistar a los que hasta el momento del accidente eran padres.

Sintió que tocaba el cielo con las manos. Eso era la felicidad.


Escrito por El Teta



Comentarios

Dale, decinos algo.


Recordar datos

Somos pocos y no nos conocemos, pero tenemos mucho en común, principalmente las ganas de compartir nuestras historias y albergar las de los que no tienen blog. Bienvenidos a blogless, el refugio de los "sinblog"!
Enviá tu post por mail


DudaDesnuda (11)
El Angel Gris (2)
Enviados (30)
General (4)
KiLL BiLL (1)
Manuales de Autoayuda (5)
Odalisco Smith (13)
Patomusa (1)
Torombolo (2)

Noviembre 2009 (0)
Mayo 2006 (1)
Octubre 2005 (3)
Septiembre 2005 (4)
Agosto 2005 (4)
Julio 2005 (5)
Junio 2005 (4)
Mayo 2005 (4)
Abril 2005 (7)
Marzo 2005 (9)
Febrero 2005 (7)
Enero 2005 (2)
Diciembre 2004 (8)
Noviembre 2004 (10)
Octubre 2004 (1)

RDF 0.91
RSS 1.0
XML/RSS 2.0
Atom 0.3

 


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009