Sefiní (4U)
La verdad es que me harté.
Mucho tiempo llevo planificando esto, y llegó el momento de ponerle punto final.
No mires atras. Todavía no.
La verdad es que me harté.
Mucho tiempo llevo planificando esto, y llegó el momento de ponerle punto final.
No mires atras. Todavía no.
Espero que, a pesar de lo que motivó todo mi esfuerzo, tengas la delicadeza de agradecerme, aunque sea intimamente, todo lo que hice para entretenerte durante este tiempo. Fui la Mirta, fui Casciari, Patomusa y Angelgris. Fui Elteta, Dudadesnuda, Ginger, Rabino y no me acuerdo cuantos nombres más utilicé para hacerte llegar hasta aca.
¿Todo es mentira en Internet?
La respuesta es simple: Si.
¿Me estuvieron engañando todo este tiempo?
La respuesta no es tan simple. Te estuve engañando. No hables en plural, porque soy uno solo.
Si, tengo diagnosticado un leve trastorno de personalidad, pero soy uno solo. Y atravieso mi momento de mayor lucidez. Estoy dispuesto a expulsar de mi cuerpo a todos los visitantes (me gusta llamarlos visitantes): a los que me obligaron a vestir ropas de mujer y a los que me permitieron andar desnudo. A los que me hicieron padecer la soledad del desarraigo y también a aquellos que me dieron grandes satisfacciones. A todos los que fueron llegando desde ese día que se repite una y otra vez en mi cabeza, ese día que hoy mismo vas a recordar y vas a arrepentirte, aunque ya sea tarde.
Me da vergüenza decirlo, pero te lo voy a confesar (sé muy bien que no se lo vas a contar a nadie): para escribir las historias de Mirta me vestía con un batón de mi mamá.
No mires atrás, todavía no.
Ya que mi intención es hacerte sufrir hasta el final me parece justo contarte quien soy y como llegamos hasta acá.
No te voy a hablar de lo que hiciste. Creo que lo vas a recordar en cuanto veas mi cara.
Te voy a hablar de mi, a ver si eso te ayuda a recordar lo que parece que ya olvidaste.
Desde hace muchos años que trabajo diseñando páginas web.
Te podrás imaginar que crear esto que llamé weblog no es algo que me resulte complicado.
Así fue que empecé siendo una mujer gorda de un pueblo en el que en realidad estuve tres días por motivos laborales, y que me resultó igual a todos los pueblos que había recorrido. Estuve en Mercedes, Navarro, Brandsen, Chivilcoy, Puan, Pringles y otros de los que no recuerdo el nombre, pero si la geografía: Plaza - Banco Provincia - Iglesia - Municipalidad - Comisaría. Siempre estaba todo en el mismo lugar.
Caíste con Mirta y eso me dio la pauta de que iba por el buen camino. Te dije que todo era una mentira y a pesar de eso me seguiste creyendo. Te llevé a Orsai. La verdad (si se puede hablar de verdad en este contexto) es que me daba pena cuando escribías tus comentarios. Qué inocente, pensaba yo. Como si estuvieses hablando con mucha gente. Tratabas de parecer inteligente, demostraste ser sensible, y yo me descostillaba de risa pensando en la cara que ibas a poner cuando te enteraras de la verdad. ¡Qué idiota te ibas a sentir! (que idiota te estarás sintiendo ahora).
Pero no te pongas mal, no lo tomes como un error tuyo, es mérito mío. Y te doy un consejo: dejá de sentir esa estúpida autocompasión y empezá a tener miedo.
Tu vida está llegando a su fin y no va a ser agradable.
Qué fue ese ruido, estarás pensando ahora.
Lo aprendí con un chino. Me enseño el lugar exacto en el que hay que hacer un pequeño tajo por donde sacarle las tripas a una persona y (esto es lo interesante) antes de que muera desangrada, ahorcarla con su propio intestino delgado. Solo pude practicarlo en dos ocasiones. La primera no me salió. La víctima era un linyera que tenía tanta ropa que no pude meter mano y para callarlo, ya que gritaba como un chancho, debí rociarlo con kerosene. El fuego, además de borrar las huellas, es un espectáculo imponente. La segunda vez elegí a alguien mas parecido a vos. Fue hermoso. Rápido. Me encantaría decir que no sufrió, pero estaría muy lejos de la realidad.
Ahora te toca a vos. Despedirte de los tuyos. El telón de tu vida está a punto de caer y soy yo quien lo maneja.
Lo que más pena me da, es que en muy poco tiempo nadie va a recordarte. No hiciste nada con tu vida y tu tiempo se terminó.
Besitos.
Nos estamos viendo.
Este texto es un robo descarado de !No mires atrás! de Fredric Brown.
ElTeta
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